A lo largo del día a día nos enfrentamos con numerosos problemas de mayor o menor gravedad (problemas laborales, dificultades en las relaciones de pareja o familiares, fallecimiento de seres queridos), pero en la mayor parte de los casos solo requerimos contar con herramientas personales y el apoyo de un profesional de la salud emocional para que seamos capaces de hacer frente a esas dificultades.
Cuando se dificulta identificar como hacer frente a estas situaciones a los que nos enfrentamos en ocasiones son tan intensos o de tiempos prolongados. Es entonces cuando se recomienda acudir a un psicólogo, ante una situación que genera un alto nivel de malestar, afectando o dificultando las actividades de vida diaria y/o las relaciones con los otros.